Infertilidad

Si tiene dificultades para tener un bebé, no está sola. Se estima que en Chile hay 250.000 parejas que padecen algún tipo de infertilidad. Por fortuna, los avances médicos de las últimas décadas les han abierto las puertas a la maternidad a muchas mujeres que anteriormente no habían podido embarazarse. Si está buscando mayor información sobre las opciones de fertilidad o está en camino hacia la fertilidad, en esta página encontrará información valiosa. En www.fertilidadferring.cl estamos comprometidos para ayudarle a convertirse en padre o madre.

¿Qué es la infertilidad?

La infertilidad se define como la incapacidad de lograr un embarazo durante un año, a pesar de tener una vida sexual activa y sin la utilización de algún método anticonceptivo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad afecta aproximadamente entre un 10 a un 15 por ciento de las parejas en edad reproductiva.

El embarazo es el resultado de una cadena de eventos complejos, que al conocerlos, resultan extraordinarios. Durante los primeros catorce días de cada ciclo menstrual, en promedio, la mujer desarrolla un óvulo en uno de sus ovarios, el cual debe ser liberado hacia la trompa de Falopio, evento que se denomina ovulación. Al mismo tiempo, el útero engrosa la capa de tejido que tiene en su interior. Tanto el desarrollo del óvulo, su salida del ovario y los cambios que suceden en el útero, son consecuencia de la acción de hormonas específicas y de los órganos reproductores. Cuando el óvulo se libera y es conducido a través de la trompa de Falopio hacia el útero, la mujer se encuentra en su periodo fértil, el cual puede durar hasta 36 horas. Si en éste periodo se tienen relaciones sexuales, puede darse la fecundación y posteriormente el embarazo. De los millones de espermatozoides depositados en la vagina durante el acto sexual, sólo uno se unirá al óvulo, ya que el camino hasta la trompa es extremadamente largo y accidentado. Una vez que se da la concepción, con la unión del óvulo y el espermatozoide, la célula formada se denomina cigoto, y contiene una combinación de toda la información hereditaria de la madre y del padre. El cigoto se divide y se convierte en embrión, mientras continúa su viaje a través de la trompa de Falopio, hasta llegar al útero que ya se encuentra preparado para recibirlo. Una vez en el útero, el embrión se adhiere a la capa interna de tejido, que lo nutrirá y protegerá durante los siguientes nueve meses.
Dado que el embarazo es un proceso que se asume como natural y cotidiano, puede pensarse que es un proceso sencillo, pero no lo es en absoluto, de tal manera que hay muchos factores que pueden disminuir las posibilidades de que se logre y, por lo tanto, se presente un problema de infertilidad.

 

¿Es la infertilidad un problema de la mujer o del hombre?

A pesar de que en el proceso de concepción y embarazo la mujer tiene un papel preponderante, es un mito que la infertilidad sea siempre un problema puramente femenino.

Cerca de un 40 por ciento de los casos de infertilidad se debe a problemas de esterilidad en el hombre (factores masculinos) y un 50 por ciento se debe a problemas de esterilidad en la mujer (factores femeninos), y un 10 por ciento de los casos se deben a la combinación de factores masculinos y femeninos o a causas desconocidas o ideopáticas.

 

¿Cómo se trata la infertilidad?

No existe un solo tratamiento para este tipo de problemas, ya que cada caso es único.

 

Es indispensable que un médico especialista realice todas las pruebas necesarias para tener un diagnóstico preciso y poder sugerir el tratamiento más adecuado para la pareja. La terapia puede involucrar el uso de varios medicamentos para la fertilidad, aplicables a mujeres con problemas de ovulación, o a hombres con bajo número o calidad de espermatozoides. Asimismo, pueden requerirse diferentes técnicas de laboratorio para aumentar las posibilidades de lograr un embarazo. Es importante consultar con el médico especialista acerca de la terapia y los métodos a utilizar y que la pareja se mantenga informada al respecto para entender los beneficios y consecuencias posibles de los medicamentos y los diferentes métodos.

Técnicas de Reproducción Asistida (T.R.A.)

Dentro de los métodos de que se dispone para aumentar las posibilidades de embarazo en las parejas que presentan problemas de esterilidad, se tienen dos grupos de Técnicas de Reproducción Asistida (T.R.A.), denominadas de baja y alta complejidad.

Las Técnicas de Baja Complejidad involucran el desarrollo del óvulo con medicamentos y monitoreo por ultrasonido, para que cuando el óvulo esté  totalmente maduro, se induzca la ovulación a través del coito programado o de una inseminación intrauterina con el fin de que se logre el embarazo. Como puede apreciarse, se trata de reestablecer el ciclo ovulatorio normal con la aplicación de medicamentos, sin ninguna intervención en el laboratorio.
Por otra parte, las Técnicas de Alta Complejidad, si involucran el manejo de los gametos, ya sea de óvulos o espermatozoides, en el laboratorio.

Tratamientos:

 Baja complejidad:

Coito Programado

Inseminación Intrauterina

Alta complejidad:

Fertilización In Vitro

Inyección Intracitoplasmática de esperma

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