Cuida tu Fertilidad

Cada vez es más frecuente que por trabajo, estudios o realización personal, las mujeres postergan la maternidad hasta después de los 35 años. Sin embargo, a esa edad, el índice de fertilidad declina naturalmente y lograr un embarazo puede llevar más tiempo del esperado. 1,2

Los 35 años, pueden dejar de ser tu barrera.

Existen alternativas no solo para tratar la infertilidad, sino para preservar la Fertilidad.

La imposibilidad de concebir tras un año de relaciones sexuales no protegidas debe ser siempre motivo para iniciar el estudio de la pareja.

A nivel internacional, se estima que la prevalencia de la infertilidad alcanza entre un 10-15 % de las parejas. Un 40 a 45% de los casos aproximadamente la causa es femenina; un 35% a 40% causa masculina y, en un 20 a 30% de los casos, la causa es mixta, asociado a ambos miembros de la pareja. En Chile la infertilidad afecta al 10,4% de las mujeres en edad fértil al año de matrimonio; y a los 8 años de matrimonio permanece infértil el 4% de las parejas. 3,4,5

La infertilidad es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afecta a una de cada seis parejas. La legislación chilena también la ha reconocido como tal, por lo que los afectados pueden acceder a una cobertura parcial de los exámenes de diagnóstico y los tratamientos para intentar tener un hijo, cuando se realizan tratamientos de baja complejidad.

Queremos generar conciencia acerca de la importancia de prevenir la infertilidad. Para ello, es fundamental conocer nuestra reserva ovárica, lo cual nos permite ser conscientes de las probabilidades que tenemos para ser madres ahora o en un futuro.

 

Otros factores que influyen en la Fertilidad

A pesar de que la infertilidad puede estar asociada a factores genéticos, su ascenso se ve influido también por factores como la alimentación, el estrés, la contaminación ambiental y sobre todo, por la edad. En general, la fertilidad comienza a disminuir entre los 26 a 34 años y cae más rápidamente después de los 35 años, además de disminuir la cantidad, también la calidad de los óvulos, por lo que a medida que cumplimos años, van aumentando las probabilidades de que el bebé nazca con alteraciones cromosómicas. 2

Está demostrado que una mala alimentación puede ser causante de desajustes hormonales y problemas en la ovulación. Además, la mala alimentación y el sobrepeso en una estrecha relación con el sedentarismo, influyen negativamente en la salud reproductiva. 2

Por otro lado, existen otros hábitos nocivos que influyen negativamente en la Fertilidad: el tabaco o el alcohol, conllevan a una disminución en la calidad de los ovocitos, y aumentan las anomalías cromosómicas de los embriones. 2

En este aspecto, es fundamental adoptar un estilo de vida saludable: intentar llevar una vida tranquila, alimentación sana y equilibrada, ejercicio físico y moderar el consumo de alcohol.

 

Edad, factor clave para la fertilidad

Erróneamente se cree que las mujeres son fértiles hasta la menopausia, pero la reserva ovárica de una mujer sana, como habíamos visto antes, experimenta un descenso considerable a partir de los 35 años. A partir de esa edad el número de óvulos empieza a descender rápidamente y aunque depende de cada caso, se calcula que a los 45 años nuestra reserva ovárica está prácticamente agotada, cuando aún pueden quedar unos años para la llegada de la menopausia. Por qué?. 2, 6

  • La mujer nace con un número determinado de óvulos y van disminuyendo conforme pasan los años, y no puede incrementar su cantidad.  2,6
  • La calidad de los ovocitos va disminuyendo con la edad. Un cambio importante en la calidad del óvulo es la frecuencia con la que se producen las anomalías cromosómicas (demasiados o muy pocos cromosomas en el óvulo). Lo que está asociado a una mayor incidencia de Síndrome de Down, así como, abortos espontáneos. Esto ayuda a explicar la menor probabilidad de que se produzca un embarazo y la mayor probabilidad de sufrir un aborto espontáneo en las mujeres mayores. 2, 6

Sin embargo, gracias a los avances de la Reproducción Asistida, las mujeres pueden preservar su fertilidad a través de la vitrificación de sus óvulos. Esta técnica permite a las mujeres ser madres más adelante. A diferencia de la congelación convencional, la vitrificación consiste en la congelación ultrarrápida para mantener la calidad de los óvulos y que éstos no se dañen.

 

¡Cada mes cuenta, y cada intento también!

Fuente:

  1. https://www.reproduccionasistida.org/afrontar-el-aborto-espontaneo-tras-una-fecundacion-in-vitro/
  2. – Edad y Fertilidad, Guia para pacientes. American Society for Reproductive Medicine 2013. . “Comité de Educación del Paciente”
  3. Guía para el Estudio y Tratamiento de la Infertilidad Programa Nacional Salud de la Mujer – 2015. Subsecretaría de Salud Pública, División Prevención y Control de Enfermedades, Departamento de Ciclo Vital.
  4. World Health Organization: Report of the meeting on the prevention of infertility at the primary health care level. WHO, Geneva 1983, WHO/MCH/1984
  5. Te Velde ER, Eijkemans R, Habbema HDF. Variation in couple fecundity and time to pregnancy, an essential concept in human reproduction. Lancet 2000; 355:1928–9.
  6. De Bruijn, te Velde. In: Preservation of fertility. London, Taylor & Francis, 2004:3; Faddy MJ et al Hum Reprod 1992